Urólogo: ¿Qué es un urólogo?

Francisco Díaz Alcalá de Henares (1527 – 1590), fue el autor del primer tratado de urología reconocido internacionalmente, a él se le considera el padre de la urología universal.

La urología es la especialidad de la medicina que estudia el aparato reproductor masculino (testículos, epidídimo, pene, próstata, glándulas bulbouretrales, etc.), así como el tracto urinario (vejiga, uretra, riñones) masculino como femenino, trastornos endocrinos, entre otros.

El urólogo es un médico especialista en el estudio y tratamiento de enfermedades genitourinarias tanto de hombres como de mujeres y enfermedades del aparato reproductor masculino.

Sin embargo, es el andrólogo, quien se especializa como urólogo en el estudio, exploración, investigación y tratamiento de la función sexual y la reproducción masculina como tal. Este especialista corresponde a un estudio más profundo dentro de la especialidad de urólogo.

Los urólogos se encargan tanto del tratamiento médico como quirúrgico de las enfermedades que afectan los riñones y el trato urinario, tanto para hombres como para mujeres, también se cuenta con cirujanos oncólogos de esta rama para el tratamiento del cáncer que afecta el aparato reproductor masculino como las vías genitourinarias.

Sus funciones se centran en el estudio, diagnóstico, investigación y tratamiento de las siguientes enfermedades:

  • Cálculos renales y uretrales.
  • Crecimiento benigno de la próstata.
  • Cáncer de próstata, riñón, vejiga, testículos, pene y uretra.
  • Síntomas de vejiga hiperactiva.
  • Nicturia.
  • Incontinencia.
  • Infecciones urinarias.
  • Balenitis
  • Postitis
  • Cistitis, etc.

Los urólogos diagnostican y evalúan las diferentes condiciones para poder corregir las anomalías detectadas para así poder aliviar los síntomas de las enfermedades, anteriormente mencionadas.

  • Adicionalmente, se pueden mencionar otras afecciones las cuales son responsabilidad del urólogo tratar o estudiar:
  • problemas al orinar.
  • sangre en la orina, es decir hematuria.
  • disfunción eréctil.
  • infertilidad en los hombres.
  • agrandamiento no canceroso de la glándula prostática.
  • dolores asociados al tracto urinario.

Entre otras como los testículos no descendidos y las anomalías congénitas como por ejemplo la criptorquidia.

Un urólogo es un especialista de suma importancia tanto para hombres como para mujeres, ya que son ellos quienes están capacitados para resolver los problemas o enfermedades del sistema urinario muy comunes y asociadas a múltiples factores tanto internos como externos.

Su papel es fundamental en las enfermedades del aparato reproductor masculino, dónde el cáncer de próstata está presente, y es una enfermedad que con su detección temprana puede ser curada, pero con una detección tardía no hay mucho que se pueda hacer, siendo los urólogos oncólogos los encargados de ello.

Para las mujeres, los urólogos son fundamental en el tratamiento del prolapso de vejiga, también denominado cistocele, que ocurre cuando la vejiga desciende, provocando presión sobre ella y dolor al orinar.

También, apoyan a los hombres durante la andropausia, donde síntomas como el cansancio, la falta de apetito, la depresión, ansiedad, irritabilidad, reducción del tamaño testicular o disminución del deseo sexual, aparecen.

Por esta razón, es recomendable acudir al urólogo una vez al año como paciente masculino, o en caso de ser referenciado por otro médico como paciente femenino, y así detectar a tiempo cualquier condición o enfermedad.

Diferencia entre urólogo y nefrólogo

Los nefrólogos son especialistas clínicos que estudian la estructura, forma y función renal, sus tratamientos no incluyen la cirugía, mientras que los urólogos son médicos y cirujanos que tratan los trastornos anatómicos o estructurales del riñón y de las vías urinarias, asimismo, tratan los cálculos u obstrucciones renales y el cáncer de riñón.

Se considera al urólogo como el cirujano del sistema excretor urinario, mientras que el nefrólogo diagnostica y trata las enfermedades renales, como la insuficiencia renal, nefrología diabética, enfermedades renales hereditarias, mieloma, amiloidosis renal, diálisis, trasplante renal, etc.

Los caminos de estos especialistas se cruzan muy a menudo, y dependiendo de la enfermedad, puede que la persona necesite al nefrólogo, o al urólogo o a los dos, por lo cual su ámbito de acción puede combinarse en pro de la cura del paciente.

Un urólogo pediatra se encarga del análisis o examen de los genitales o aparatos urinarios del niño. Aunque es una visita poco frecuente, existen situaciones por la cual debemos prestar atención y recurrir al especialista con el niño, normalmente de forma referida por el pediatra de cabecera.

Cuando un niño presenta alguno de los siguientes síntomas, es hora de acudir a un urólogo:

  • Sangrado al orinar.
  • Dolores en los testículos.
  • Prepucio cerrado.
  • Malformaciones del pene.
  • Testículos no descendidos.
  • Problemas o dolor al orinar.
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