10 Ejemplos de Crónicas

La crónica es un género de la literatura que narra el testimonio de un suceso vivido por el autor. Es una especie de ensayo que relatan hechos históricos o criminológicos.

La palabra crónica deriva del griego cronos “tiempo”.

10 Fragmentos de Crónicas Famosas

1 

Habiendo tomado el Inca Lloque Yupanqui la posesión de su reino y visitádolo por su persona, propuso estender sus límites, para lo cual mandó levantar seis o siete mil hombres de guerra para ir a su reducción con más poder y autoridad que sus pasados, porque había más de sesenta años que eran Reyes, y les pareció no remitirlo a todo el ruego y a la persuasión, sino que las armas y la potencia hicieran su parte, a lo menos con los duros y pertinaces. Nombró dos tíos suyos que fueron por maeses de campo y eligió otros parientes que fueron de capitanes y consejeros, y dejando el camino de Umasuyu, que su padre había llevado en su conquista, tomó el de Orcosuyu. Estos dos caminos se apartan en Chuncara y van por el distrito llamado Collasuyu y abrazan la gran laguna Titicaca… 

Comentarios Reales de los incas, Inca Garcilaso de la Vega


2 

Después de escuchar el boletín radial de las 7 de la mañana, Samuel Burkart, un ingeniero alemán que vivía solo en un pent-house de la avenida Caracas, en San Bernardino, fue al abasto de la esquina a comprar una botella de agua mineral para afeitarse. Era el 6 de junio de 1958. Al contrario de lo que ocurría siempre desde cuando Samuel Burkart llegó a Caracas, 10 años antes, aquella mañana de lunes parecía mortalmente tranquila. De la cercana avenida Urdaneta no llegaba el ruido de los automóviles ni el estampido de las motonetas. Caracas parecía una ciudad fantasma…

Caracas sin agua, Gabriel García Márquez


3

 «Y tanto sufrimiento por estar, a veces sin ni siquiera saber, a la caza de placeres. No sé cómo esperar que ellos vengan solos. Y es tan dramático: basta mirar en una boite a media luz a los otros: la búsqueda del placer que no viene solo y de sí mismo. La búsqueda del placer me ha sido como agua mala: pego la boca y siento el pico herrumbrado, caen dos gotas de agua tibia: es el agua seca. No, antes el sufrimiento legítimo que el placer forzado…»

En busca del placer, Descubrimientos, Clarice Lispector


4 

Señor: Porque sé que auréis plazer de la grand vitoria que nuestro Señor me ha dado en mi viaje vos escriuo ésta, por la qual sabreys cómo en ueinte dias pasé a las Indias con la armada que los illustríssimos Rey e Reyna, nuestros señores, me dieron, donde yo fallé muy muchas islas pobladas con gente sin número, y dellas todas he tomado posesión por Sus Altezas con pregón y uandera rreal estendida, y non me fue contradicho.

Cartas, Cristóbal Colón


5 

“El terremoto de 8.8 que devastó Chile el 27 de febrero fue tan potente que modificó el eje de rotación de la tierra. El día se redujo en 1.26 microsegundos. 

Desde la Estación Espacial Internacional el astronauta japonés Soichi Noguchi fotografió la tragedia y mandó un mensaje: “Rezamos por ustedes”.

Los mexicanos tenemos un sismógrafo en el alma, al menos los que sobrevivimos al terremoto de 1985 en el DF. Si una lámpara se mueve, nos refugiamos en el quicio de una puerta. Esta intuición sirvió de poco el 27 de febrero. A las 3:34 de la madrugada, una sacudida me despertó en Santiago. Dormía en un séptimo piso; traté de ponerme en pie y caí al suelo. Fue ahí donde desperté. Hasta ese momento creía que me encontraba en mi casa y quería ir al cuarto de mi hija. Sentí alivio al recordar que ella estaba lejos…”

El sabor de la muerte, Juan Villoro

crónica
Las crónicas ofrecen puntos de vista profundos sobre temas específicos mediante relatos

6 

“Son las siete de la mañana y a los que vamos a correr nos tienen encerrados, atrapados entre dos puertas, mientras por parlantes dan indicaciones en varios idiomas por las medidas de seguridad (si te caes al suelo tápate la cabeza con las manos, nunca toques a los toros, no te subas a las barandas mientras corres). Hay algunos corredores que recién se levantan, para correr más despiertos, y casi todos son estadounidenses que traen zapatillas especiales, camisetas alusivas al viaje, chapas de San Fermín, y que han llegado todos en tours organizados con varios meses de anticipación…”

Yo conocí a San Fermín, Juan Pablo Meneses 


7 

“A mis doce años de edad estuve a punto de ser atropellado por una bicicleta. Un señor cura que pasaba me salvó con un grito: «¡Cuidado!». El ciclista cayó a tierra. El señor cura, sin detenerse, me dijo: «¿Ya vio usted lo que es el poder de la palabra?» Ese día lo supe. Ahora sabemos, además, que los mayas lo sabían desde los tiempos de Cristo, y con tanto rigor que tenían un dios especial para las palabras…”

Botella al mar para el Dios de las palabras, Gabriel García Márquez


8

 “Los grandes viajes marítimos, con que en los siglos XV y XVI se dió inesperada realidad a la profecía del clásico latino:

Llegará día, en un futuro lejano, en que el lejano Océano ensanche su cerco… y otro Téphys nos descubra nuevos mundos y ya no sea Thule la región más apartada…”

Décadas del nuevo mundo, Pedro Mártir de Anglería


9 

“Bien creemos que Vuestras Majestades por letras de Diego Velázquez, teniente de almirante en la isla Fernandina, habrán sido informados de una nueva tierra que puede haber dos años poco o más o menos que en estas partes fue descubierta, que principio fue intitulada por nombre Cocumel y después la nombraron Yucatán sin ser lo uno ni lo otro, como por esta nuestra relación, Vuestras Reales Altezas mandaran ver…”

Cartas de relación, Hernán Cortés


10 

“Era un sábado de enero de 1983 y hacía calor. En el aire se sentía la humedad de la brisa que venía del río Magdalena. Alrededor de la casa, situada en el centro de la hacienda, había muchos árboles cuyas hojas de color verde oscuro se movían con el viento. De pronto, cuando la luz del sol empezó a desvanecerse, centenares de aves blancas comenzaron a llegar volando por el cielo azul, y caminando por la tierra oscura, y una tras otra, se fueron posando sobre las ramas de los árboles como obedeciendo a un designio desconocido…”

Un fin de semana con Pablo Escobar, Juan José Hoyos

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