Placer: ¿Qué es el placer y qué significa?

A lo largo de su vida, el ser humano va descubriendo el mundo mediante sus percepciones y sensaciones. De esta manera comienza a desarrollar un filtro natural de experiencias agradables que suman emociones positivas asociadas al placer o circunstancias desagradables que incorporan experiencias negativas también entendidas como displacenteras.

Ahora bien, gracias a la adición de todas esas emociones y experiencias, el hombre junto a los animales conforman su personalidad. Tomando en cuenta primordialmente, todos aquellos eventos u objetos proveedores de satisfacción, en contraposición de los que generan dolor y desagrado.

¿Dónde se origina el placer?

La estructura de los organismos cuyo sistema principal se constituye por el cerebro es bastante específica y compleja. Lo anterior, motivado a que en este órgano, se producen todos los procesos biológicos  asociados a la conducta psicoemocional y social.

En este sentido, existen sustancias neuroquímicas generadoras de placer, cuyos nombres corresponden a los siguientes:

  • Dopamina
  • Endorfinas
  • Oxcitocina
  • Serotonina
Placer de ser madre
El concepto de placer también suele vincularse con el afecto

Orígenes etimológicos del término

Los principios etimológicos de este concepto, preceden del latín placere. El cual puede ser interpretado como goce, gusto, agrado o deleite, experimentado a causa de algo o alguien.

¿Qué es ?

Escuchar frases como por ejemplo “es un placer conocerte”, “es un placer conversar con una persona como tú” o “Para mí es un placer almorzar mi platillo favorito” es muy común. Pero hasta qué punto el hombre conoce realmente el significado del placer.

En este sentido, la definición en cuestión hace referencia al deleite o regocijo experimentado de manera profunda, a causa de un factor positivo por lo general manifiesto, cuando una necesidad es satisfecha o se logra el cumplimiento de algún objetivo o meta personal.

Tipos de placer

Este concepto, es generalmente clasificable según el estimulo que lo provoque. Por ende la tipificación a precisar sobre este tópico, fue descrita en la antigua Grecia hace algunos años atrás, por filósofos y estudiosos del hombre y su vida.

a. Placer físico

Es aquel relacionado con la estimulación de los órganos sensoriales, obteniendo satisfacción orgánica como producto de esta. Ejemplos alusivos a este tipo son:

  • El acto sexual
  • El placer gastronómico
  • El placer musical

b. Placer psíquico

Se produce gracias al uso de las habilidades psíquicas como la imaginación y la creatividad. Este también es producto de otros elementos tales como:

  • La fantasía
  • El humor
  • Los recuerdos
  • La memoria

c. Placer estético

Este es producido a raíz de la visualización de aquellos elementos considerados hermosos. Como por ejemplo las obras de arte.

d. Placer intelectual

Este tipo de gusto viene asociado al acto del aprendizaje, siendo estimulado mediante los procesos de indagación que inducen nuevos descubrimientos y conocimientos.

También incluye la satisfacción de los elementos espirituales que componen a los seres humanos.

e. EL Placer lúdico

Este se desarrolla mediante la práctica de actividades físicas y recreativas.

f. El Placer emocional

Cuando se hace referencia a esta clase de gusto, es necesario reconocer su estrecha vinculación con la satisfacción de necesidades de filiación y seguridad afectiva.

La misma se genera como producto de la expresión emocional con las personas importantes para el individuo, tales como:

  • La familia
  • Los amigos
  • La pareja
  • Las mascotas

g. El placer de contemplar

La observación de lo insólito, mágico y misterioso impulsado por el deseo de descubrir, es una inagotable fuente de gozo personal para los individuos.

Ahora bien, el mismo puede ser meramente subjetivo y como los otros variable según las circunstancias.

¿Cómo estimular el placer?

  1. Ejercita tus sentidos con actividades que mantengan activas las habilidades mentales del cerebro.
  2. Usa la creatividad y la imaginación de forma constante.
  3. Realiza acciones físicas que estimulen la producción de los neurotransmisores, tales como ir al gimnasio, correr o practicar algún deporte.
  4. Demuestra afecto, abraza a las personas que amas y disfruta de compartir sentimientos de alegría y buen humor.
  5. Autodescubre tus intereses personales, discrimina tus gustos y haz con frecuencia lo que estimule en ti emociones agradables junto a las sensaciones de felicidad.

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