Ansiedad: Síntomas, Diagnóstico y Tratamiento

La ansiedad se refiere a una emoción displacentera caracterizada por una sensación de angustia y miedo.

El nivel de intensidad experimentado va a depender de diferentes factores como las características de la persona y el evento detonante.

Todos hemos experimentado ansiedad alguna vez, es una emoción innata e incluso necesaria para nuestro desarrollo.

Sin embargo, es posible que en algunas circunstancias ésta se desborde generando dificultades para la vida cotidiana de la persona que la sufre.

Cuando la ansiedad sobrepasa la capacidad de tolerancia de la persona, afectándola notoriamente, estamos ante un trastorno de ansiedad.

En estos casos es posible que se requiera una atención terapéutica que permita retomar el equilibrio y la sensación de bienestar.

Síntomas del Trastorno de Ansiedad

La manifestación del trastorno de ansiedad usualmente se inicia con pensamientos de preocupación y una angustia latente.

La preocupación puede girar en torno a un evento real, pero es posible que comience a ser magnificado.

Este estado es permanente y no se corresponde con la situación, se torna cada vez más intensa y se le dificulta poder dejar de pensar en ese asunto.

También puede ocurrir que sea una preocupación flotante y difusa, es decir, la sensación de que algo malo puede ocurrir.

Esto hace que la persona esté a la expectativa constante de malas noticias o a estar más predispuesta hacia eventos negativos.

Al mismo tiempo se acompaña de manifestaciones a nivel físico, llegando a ser notorio para otros los síntomas.

Suelen aparecer reacciones como sudoración, palpitaciones, temblores, agitación, dificultades en la respiración.

En casos de crisis la persona puede sufrir desmayos así como bajas o altas de tensión.

A nivel muscular se presenta tensión generalizada y rigidez esto puede ocasionar también dolores de cabeza.

Se observa a la persona inquieta, irritable, puede tener dificultades para dormir.

Estos síntomas deben observarse por un período de al menos seis meses para ser considerado clínicamente significativo.

Además debe haber una interferencia en el desempeño cotidiano, no logrando responder de forma efectiva a sus actividades rutinarias.

Diagnóstico del Trastorno de Ansiedad

Las personas con este tipo de cuadros clínico generalmente no acuden al especialista al inicio del trastorno.

Muchas veces sienten temor o vergüenza porque pueden pensar que serán juzgados o señalados como débiles, o tener la creencia de que están enloqueciendo.

Las manifestaciones físicas, o la presencia de ataques de pánico, pueden hacerles ir  a un médico, usualmente un cardiólogo, antes que un profesional de salud mental.

Es posible que en primer lugar se realice un chequeo médico para descartar cualquier condición física que explique los síntomas.

Una vez se identifique que el origen es de tipo psicológico, el especialista indagará sobre la aparición de los síntomas, frecuencia e intensidad.

Es importante mencionar los eventos que pudiesen estar relacionados con la aparición de los síntomas, así como los momentos del día en el que intensifican.

Si la valoración la realiza un psicólogo clínico, la evaluación puede incluir la aplicación de tests psicológicos o escalas para complementar la información.

Tratamiento de los Trastornos de Ansiedad

El tratamiento  en estos casos va a requerir la intervención de diferentes especialistas en salud mental.

Por una parte, el abordaje psiquiátrico involucra el uso de psicofármacos que permitan disminuir la intensidad de los síntomas y retomar el equilibrio.

Esto permite poder procesar los pensamientos de una manera más adecuada así como reconocer y anticiparse a los síntomas.

Se prescriben antidepresivos con acción ansiolítica, el especialista le indicaran la manera de tomarlos y es muy importante apegarse a estas instrucciones para obtener resultados favorables.

Estos fármacos tienen un tiempo determinado de función para luego ser retirados de manera progresiva.

No debe interrumpirse el tratamiento de forma drástica o de lo contrario los síntomas podrían exacerbarse.

Paralelamente el acompañamiento psicoterapéutico es recomendable para abordar los aspectos emocionales del trastorno.

Así mismo, la exploración profunda permite identificar el origen real de la sintomatología y la relación de éste con su historia personal.

Además se brindan herramientas para manejar la posible reaparición de los síntomas, incluyendo técnicas de relajación y respiración.

El apoyo familiar y de terceros es importante y garantiza mejores resultados en el tratamiento.

Así mismo la implementación de hábitos saludables, incluyendo rutinas de ejercicios, meditación u otras actividades que promuevan el bienestar integral.

Cómo ayudar a una persona con Ansiedad

Muchas veces las personas alrededor del paciente ansioso no saben cómo ayudar o cómo reaccionar ante los síntomas.

Es posible sentir confusión y frustración ya que las personas con esta sintomatología suelen tener cambios en su comportamiento.

En primer lugar es importante buscar información especializada, apoyándose primeramente con los profesionales tratantes.

Luego, brindarle contención, esto implica escuchar a la persona de forma activa, sin juzgarle ni minimizar sus síntomas.

Finalmente brindarle apoyo, demostrándole afecto y dándole ánimo en los avances de su tratamiento.

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